diumenge, 27 de gener del 2019

LA PALABRA DE DIOS NOS TIENE QUE VIVIFICAR (BUTLLETÍ INFORMATIU 27 de gener nº 537. Any 2019)

Hoy se cumple la Palabra de Dios. Ya se cumplió en el pasado. Una y otra vez Dios ha sido fiel con su pueblo y sus palabras han sido alimento, fuerza, guía y consuelo. Puede que en alguna ocasión el pueblo se quejara de que Dios ya no les hablaba. Pero la palabra escrita permanecía viva. Dios no había enmudecido. Bastaba con  escuchar la palabra leída en comunidad: resonaba en cada uno de acuerdo a lo que había vivido. 

También en el futuro se va a seguir cumpliendo la Palabra de Dios. Nuestra esperanza no es vana. Tenemos la seguridad de que Dios se mantendrá fiel a lo que nos ha revelado. Pero el gran reto, la gran responsabilidad es actualizar la Palabra hoy. Percibir cómo se cumple aquí y ahora, en nosotros, en nuestra situación concreta. Hay que entender cómo nos interpela, cómo nos orienta, cómo nos sostiene. 

La Palabra de Dios no es letra muerta, tiene que ser vida en nosotros. Nos tiene que vivificar. Entonces se transforma en Palabra vivía que, pese a no cambiar, resulta siempre original. Es como un chorro de agua: aunque la fuente sea la misma. El agua siempre se renueva. 

Misa de cada día