diumenge, 3 de desembre del 2017

TIEMPO DE ADVIENTO: LO MÁS SABIO ES DEJAR QUE DIOS MARQUE EL RITMO (del Butlletí 3 de desembre nº 484. Any 2017)

 Hay personas desganadas a quienes no apetece ningún alimento, y personas apáticas a quienes nada les motiva. Contra la desgana y la apatía espiritual, el tiempo de Adviento quiere despertar en nosotros el deseo, la nostalgia, la ilusión del   encuentro con Dios: “Ojalá rasgaras el cielo y  bajaras”.
Es muy fácil en nuestro mundo alejarnos paulatinamente de Dios y pensar que   estamos a tiempo de buscarlo y restablecer las relaciones. ¡Hay tantas cosas que reclaman nuestra atención urgente! Adviento nos recuerda que el tiempo no es eterno y que, para encontrarnos con Dios, lo más sabio es dejar que sea él quien marque el ritmo.
A nosotros nos corresponde una actitud de     vigilancia, mantenernos atentos y despiertos para aquel momento especial, que él tiene previsto desde la eternidad, en que llamará a la puerta de nuestra  vida. ¿Quién sabe cuántos momentos    especiales hemos desaprovechado ya? O quizá, de hecho,   depende de nosotros hacer que cualquier momento de la vida pueda ser decisivo.                      

Misa de cada día