diumenge, 3 de febrer del 2019

NUESTRO DIOS NO ES LEJANO. NOS HABLA A TRAVÉS DEL PRÓJIMO (BUTLLETÍ INFORMATIU 3 de febrer nº 538. Any 2019)

Estamos acostumbrados a ser el centro de todo lo que pasa, pero la Palabra de Dios nos sacude. Nos incomoda porqué nos desplaza de este lugar preeminente que nos hemos adjudicado. Nos cuesta ceder el protagonismo, asumir nuestra debilidad y dejarnos amar. A menudo reaccionamos con rebeldía cuando sospechamos que detrás de una situación, de unas palabras o de una persona se   esconde una interpelación de Dios. Y si, además, quien nos trae este mensaje sobrecogedor es alguien conocido, lo rechazamos, proyectamos sobre sí nuestras desconfianzas. 

Quizás no seamos capaces de entender que es Dios mismo quien quiere descargarse del lastre acumulado a lo largo de la vida. Es un médico que no desea otra cosa que nuestro buen y, sin embargo, nos resistimos y lo responsabilizamos de nuestra dolencia.  

Ningún profeta es bien recibido en su  casa. No valoramos a quien tenemos cerca. Sin embargo, Dios se empeña en hablarnos a través de los de  casa. No es un Dios lejano y nos habla por boca de nuestro prójimo, ya sea con sus palabras, con su testimonio o por medio de sus necesidades. Nos  toca escucharlo. 

Misa de cada día