dijous, 20 de setembre del 2018

EL CAMINO DE LA SALVACIÓN PASA POR LA CRUZ (BUTLLETÍ INFORMATIU 16 de setembre nº 518. Any 2018)

Es muy curiosos que Pedro, que es quien acierta la pregunta sobre la identidad de Jesús, sea también quien se opone al anuncio de la Pasión que Jesús ya ve venir. Esto es de hecho lo que nos pasa a todos.

En efecto, nos reconocemos como cristianos desde el momento que aceptamos a Jesús como Mesías, el Hijo de Dios enviado para salvarnos.   Pero necesitamos toda la vida para entender que el camino de la salvación pasa por la cruz. Él, asumiendo la suya, murió por todos. Pero, si no aceptamos la nuestra, no le podemos acompañar. 

No es un asunto de poca importancia. Nos lo jugamos todo. Reconocer a Jesús como Mesías no nos aleja ni un palmo del maligno, que sabe mucho más que nosotros sobre todo lo divino. La piedra de toque, la decisión determinante, es estar dispuestos a arriesgar y perder esta vida para obtener una que es mucho mejor. El camino de la cruz es el sacrificio que todos tenemos que hacer cuando nos enfrentamos a las fuerzas del egoísmo y del odio que quieren dominar el mundo y que han echado raíces en nosotros.  

Misa de cada día