Crisis en el seguimiento de Jesús. Los discípulos ven que se acercan a un punto de no retorno. Jesús está totalmente decidido pero ellos no acaban de entenderlo. Mientras, aparecen las rivalidades entre ellos para repartirse les cuotas de un eventual poder que esperan obtener si el plan de Jesús culmina con éxito. Pese a todo, intuyen que algo no va bien en sus relaciones con Jesús, hasta el punto de que no se atreven a confiarle sus intrigas. Así empiezan los desencuentros: con un silencio cobarde.
Pero para Jesús no hay nada escondido, y también de esta crisis sacará un lección. Será sobre la actitud de servicio. Hoy en día niños sobreprotegidos, que no es lo mismo que amados. Niños que son exhibidos por los padres como el más inteligente, el que sabe más idiomas, el genio de la música o del deporte…En aquel tiempo los niños eran los últimos de la casa, y Jesús coge a uno y lo pone al medio. Buscar el último lugar y preocuparse de los últimos: este es el puesto de privilegio de los cristianos.
Misa de cada día