dilluns, 9 d’abril del 2018

EL ENCUENTRO CON JESÚS RESUCITADO CAMBIA LA VIDA DE SUS DISCÍPULOS (BUTLLETÍ INFORMATIU 8 d’abril nº 502. Any 2018)

El caso de Tomás pone de relieve que la fe en  Jesús sólo se puede sustentar sólidamente en el encuentro personal con él. Ciertamente, la fe no es contraria a la razón, y también es cierto que vivir en una ambiente cristiano facilita las cosas. Pero hace falta el encuentro personal con este Jesús que vivió entre nosotros y que ha vencido a la muerte. Aún más, hay que tocar las llagas que él se dejó infligir por nuestros pecados. El encuentro con Jesús resucitado cambia la vida de sus discípulos. Llenos del Espíritu que él nos comunica, nos convertimos en enviados suyos a todo el mundo y ministros de la paz y el perdón que él ha venido a traer. Ser discípulos del Resucitado nos compromete y nos capacita para vivir ya desde ahora como vencedores del mal y del pecado, sometidos solamente al mandamiento del amor que él nos ha legado. Reunidos junto a él, formamos comunidad y somos semilla de una fraternidad que quiere llegar a ser universal.                              

Misa de cada día