El próximo fin de semana se juega en Rusia la final de la copa del mundo y para los amantes del deporte rey; es un acontecimiento muy importante a nivel mundial. Y el domingo 29 de julio, día del Señor, tras compartir el acontecimiento más importantes de la vida, como lo es la fe en Nuestro Señor Jesús, durante un año y siete meses, me despido de vosotros. Las despedidas a veces son dolorosas; pero en este caso, no tanto porque se me abren horizontes nuevos a los que afronto con mucha ilusión y con la confianza puesta en nuestro Señor Jesús que en su día se dignó de elegirme a pesar de mis debilidades. Durante mi estancia entre vosotros no pedí nada a nadie y me he ganado mi sustento con mi trabajo, como diría San Pablo; pero hoy les quiero pedir dos cosas: Amad a la parroquia; porque la parroquia sois vosotros; nosotros, los sacerdotes, pasamos. Vosotros sois las piedras vivas del edificio cuya cabeza es Cristo. Rezad por mí, para que la gracia y la fuerza del Espíritu Santo me iluminen y pueda conformar mi vida cada vez más a Cristo, que vino a servir y a dar la vida por muchos. Que la Virgen María, Madre de Dios y Madre nuestra, nos ayude a experimentar la alegría de la fe como los seguidores del deporte rey en la final de copa del próximo domingo.
Mn. Mariano Ndong Ekomo