dimarts, 6 de febrer del 2018

FAMILIA, TRABAJO Y ORACIÓN. TRES ÁMBITOS PARA SER DISCÍPULOS DE JESÚS (BUTLLETÍ INFORMATIU 4 de febrer nº 493. Any 2018)

Tras el episodio del domingo pasado en la sinagoga, el evangelio de Marcos sigue relatándonos el día a día de Jesús. Pasa el sábat en casa de Simón y Andrés, y su mano devuelve la salud y la capacidad de servir a la suegra de Pedro. Cuando se puso el sol, terminado el reposo sabático, se pone a curar a los enfermos y a liberar a los endemoniados que le habían traído. De madrugada se levanta y va a rezar a un lugar solitario. Cuando lo encuentran los discípulos, ya ha decidido que hay que ponerse en marcha para continuar su misión en los pueblos vecinos. Familia, trabajo y oración, son, o tendrían que ser, los tres ámbitos principales de la vida humana. La familia es el sitio de los vínculos estrechos, donde cada uno es conocido por su nombre y valorado por ser quien es y no por lo que hace. El trabajo es la huella que dejamos en el mundo para mejorarlo y contribuir a la construcción del Reino en cualquiera de sus vertientes. La oración es el diálogo con el Padre que nos conforta y nos recuerda nuestra misión en el mundo. Ser discípulos de Jesús quiere decir tener en cuenta estos tres ámbitos. No lo olvidemos.                                                

Misa de cada día